- Bebidas carbonatadas
- Zumos y bebidas a base de zumo
- Bebidas energéticas
- Té y café (caliente o frío)
- Jarabes para diluir
- Aguas aromatizadas
- Cócteles sin alcohol
- Bebidas vegetales (soja, almendra, coco, avena…)
Nuestros aromas se adaptan a una amplia variedad de aplicaciones alimentarias. A continuación, encontrarás algunos ejemplos de productos finales en los que pueden incorporarse nuestros aromas:


A la hora de elegir un aroma, el sabor no es el único factor determinante. También es fundamental tener en cuenta la aplicación final, el proceso de fabricación y la forma en que el aroma se incorporará al producto terminado.
Nuestro equipo está a tu disposición para ayudarte a seleccionar las soluciones aromáticas que mejor se adapten a tu proyecto.